Cuando nos vemos en la necesidad de seleccionar una empresa que nos ayude en el mantenimiento informático de nuestros sistemas, nos encontramos con un abanico de dudas. En el sector de la tecnología suele haber una distancia enorme entre los conocimientos del cliente y los del proveedor. Esto hace que muchas empresas vendan servicios inexistentes o alerten de peligros poco probables. Para evitar en la medida de lo posible esos engaños, así como las ofertas de gente poco profesional, aquí van algunas recomendaciones:
- ¿Qué clientes similares a nuestra empresa está atendiendo actualmente?
- ¿Cómo se resuelve una incidencia? ¿De qué manera me pongo en contacto para que me atiendan?
- ¿Qué nivel de servicio me aseguran? ¿Qué tiempo de respuesta?
- Si no estoy contento con el servicio ¿En qué plazo y bajo qué condiciones puedo rescindir la vinculación?
- ¿Qué documentación me entregarán de la situación de mis sistemas?
- ¿Tengo que adquirir todo el equipamiento a través del proveedor? ¿Con cuántas marcas trabajan?
- ¿Cuántas veces vendrá a visitar mis instalaciones un técnico? ¿Y un consultor?

Desgraciadamente, el mantenimiento informático más habitual se basa en acciones correctivas, es decir, el proveedor solamente aparece cuando se estropea algo. Este modelo tiene dos inconvenientes, el primero es que el proveedor no conoce al cliente, por lo que no le puede asesorar convenientemente. El segundo es que no puede adelantarse a los fallos y cuando suceden. ya es tarde. En RTM Solution apostamos por un modelo de visitas fijas, lo que nos hace conocer mucho más profundamente el negocio de nuestros clientes, sugiriéndoles nuevas herramientas que faciliten su trabajo, optimizando el gasto en sistemas y adelantándonos a los fallos, minimizando los problemas que originan. Las ventajas que recibe el cliente por ello son enormes puesto que no solo reduce los problemas que le aparecen, también tiene a su disposición un asesoramiento que le permite usar las mejores y más modernas herramientas.
Y por supuesto. Siempre ponte en las manos de un profesional.

